FOTOGRAFÍA
ARTÍSTICA

En paralelo a mi trabajo comercial, desarrollo una obra personal vinculada al territorio, lo cotidiano y la observación pausada de aquello que me rodea.

Estos proyectos de fotografía artística nacen de una mirada más libre y experimental, donde la imagen se convierte en una forma de memoria, reinterpretación y atención a la belleza de lo sencillo.

En este proyecto observo los cítricos de la Huerta de Murcia desde una mirada readymade. Pomelos, naranjas y limones se separan de su contexto habitual para convertirse en protagonistas, tratados como objetos con valor propio y presencia visual.

Es un ejercicio de atención hacia lo cotidiano, una forma de detenerme en la huerta y mirar de nuevo su belleza sencilla, cercana y muchas veces ignorada.

En este proyecto me acerco a la huerta murciana desde el silencio y la observación. Fotografío verduras comunes como si fueran piezas únicas, con una mirada más cercana a la pintura que al registro documental.

La luz y la sombra son esenciales en esta serie: una forma de resaltar volúmenes, texturas y atmósferas, acercando estos elementos cotidianos al lenguaje del arte. Es un ejercicio de pausa y respeto hacia lo sencillo, una manera de reconocer la belleza que siempre ha estado ahí.

Este proyecto nace de una mirada pausada hacia Calabardina, un lugar sencillo del Mediterráneo que no necesita artificios. La luz, la sal, el silencio y la quietud construyen una serie de imágenes donde el paisaje se muestra tal y como es, sin pretender parecerse a ningún otro lugar.

Sencillamente Calabardina es una forma de detenerme en lo cercano, de observar la belleza discreta de un entorno cotidiano y dejar que el tiempo aparezca en sus detalles.